Las playas más bonitas de Galicia

El turismo en España es arrollador actualmente, como nunca había sido. En parte se debe a que los precios se encuentran muy asequibles en comparación con otras regiones de Europa, pero también se debe a que se ha potenciado el turismo con la revitalización de muchas zonas que habían quedado en el olvido. Las zonas de costas han tenido privilegio en este sentido, y lo cierto es que las economías han mejorado muchísimo con el turismo. Por suerte para Galicia, en el territorio hay excelentes playas que gozan de muchísima aceptación por parte de los visitantes.
Burela es uno de esos municipios gallegos que cuenta con una playa muy visitada. Esta ubicado en la provincia de Lugo, específicamente en la costa cantábrica. La playa que hace de Burela un centro de atracción turística se llama Arca Longa, y es una playa muy hermosa y tranquila, especial para el descanso. A los visitantes de Arca Longa les fascina además la deliciosa que comida que allí se cocina, a base de pescado, ya que la pesca es una de las principales actividades de esta región.
Si seguimos recorriendo las costas de Galicia llegamos a Cambados, que pertenece a la provincia de Pontevedra. En Cambados hay varias playas que son de obligada visita para quienes aman el mar. Estas playas son La Monta, Pombal y Tragove, que cada vez son más frecuentadas tanto por turistas de España como de otros países. Junto a la belleza de estas playas, los turistas disfrutan muchísimo también de las antiguas construcciones medievales que gozan de muy buen estado de conservación.
Una zona que posee extensas playas es Carnota, que pertenece a A Coruña. Aquí también destaca la pesca como una de las actividades fundamentales, por lo que la cocina local es realmente exquisita y única.
Y también a A Coruña pertenece Cee, otro municipio que se cuenta entre los de más lindas playas en la región. Aquí tenemos la Playa de Ezaro, que se encuentra justo en la desembocadura del río Jallas. Este es también un pueblo de pescadores, y se distingue mundialmente por sus mejillones. Por supuesto que allí también hay espacio para la arquitectura medieval.
La verdad es que hay en Galicia costa para escoger. Solo es cuestión de decidirse por una de estas ricas playas y agarrar el morral, el bañador y aprovechar el buen clima. Es la mejor solución para contrarrestar el estrés cotidiano.

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