¿Podría Caixanova convertirse en la primera caja de ahorros de Santiago desbancando a Caixa Galicia? ¿Está interesada en hacerlo? Estas son las preguntas que nos planteamos después de que la entidad financiera (resultado de la fusión de las cajas de Vigo, Ourense y Pontevedra) abriese hace apenas una semana un centro social de más de 5.000 metros cuadrados en Cervantes y esté a punto de abrir un gran auditorio en O Preguntoiro.
Desde la Caja señalan al respecto que uno de sus “principales deseos” era “fortalecer nuestra presencia institucional en la capital e incrementar nuestra contribución a la sociedad compostelana en todos los niveles”.
Más implicados
Es evidente que su presencia en Compostela es cada vez mayor, tanto en número de oficinas (en la actualidad tiene diez, siete en Santiago, dos en Ames y una en Sigüeiro) como en los proyectos compostelanos en los que se implica. Y es que, según fuentes de Caixanova, el ambicioso proyecto que iniciaron en nuestra ciudad con la apertura del Centro Social de Cervantes contribuirá a incrementar “la actividad que ya desarrollaba la caja en el área de Compostela, fundamentalmente en colaboración con otras instituciones, como la USC, el Concello o la Fundación La Rosaleda, por mencionar sólo algunas de ellas”.
A lo largo de 2009, la entidad también firmó convenios con la Fundación Down Compostela, la Cámara de Comercio, la Fundación Sotavento Galicia, el Cluster Audivisual Galego y APD Noroeste (Asociación para el Progreso de la Dirección).
Además, organizó tres grandes exposiciones y diversas actividades para escolares en el Pazo de Congresos y Exposicións de Galicia.
Más espacio
A pesar de que el territorio natural de Caixanova son las provincias del sur de Galicia, su inversión en Compostela en cuanto a espacios dedicados a su obra social es mayor que la de Caixa Galicia, la entidad que aglutina las cajas de Santiago, A Coruña, Lugo y Ferrol. Así, aunque esta última tiene tres sedes en la ciudad (la de su Fundación en la rúa do Vilar, el Centro ON en la rúa Nova y el Aula de Cultura de Carrera del Conde), éstas no alcanzan los 7.000 metros cuadrados del complejo sociocultural de Cervantes y O Preguntoiro.
Y es más, desde Caixanova aseguran que seguirán trabajando “para promover el desarrollo económico y social de la ciudad”. De modo que, si finalmente no se produce la fusión, la entidad que preside Julio Fernández Gayoso seguirá ganando cuota de mercado a Caixa Galicia y aumentando su influencia en Compostela.
Problemas que traería la fusión
Mientras continúa la ‘guerra’ abierta entre la Xunta y el Gobierno de España por la ‘Lei de Caixas’, aumentan los argumentos que desaconsejan la fusión entre Caixanova y Caixa Galicia. Uno de los últimos es el que publicaba El Economista esta misma semana. El diario indica en un amplio reportaje que para integrar las dos cajas gallegas habría que despedir, a través de prejubilaciones, a 1.300 personas.
Si se aprueba la propuesta del Gobierno de Zapatero de alargar hasta los 67 años de edad la vida laboral, supondría que el FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria), instrumento creado para la solvencia y la reestructuración en procesos de fusión, tendría que aportar 1.190 millones de euros en concepto de ayudas a devolver en cinco años con un 7,75% de interés.
Paralización de la obra social
La integración entre Caixanova y Caixa Galicia podría acarrear también la paralización de algunos de los proyectos de la obra social que llevan a cabo ambas entidades. Por poner un ejemplo, es poco probable que la nueva caja resultante de la fusión mantuviera en Santiago las cinco sedes que existen en nuestra ciudad en la actualidad (las tres de Caixa Galicia en rúa do Vilar, rúa Nova y Carreira do Conde y las de Caixanova en Cervantes y O Preguntoiro).
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Caixanova Compostelana
Por Pedro Mouriño, editor de Santiagosiete
Tras el acto de inauguración del Centro Social de Caixanova el pasado jueves tuve ocasión de charlar con nuestro alcalde, Xosé Sánchez Bugallo, y un grupo de directivos de la entidad financiera. Le pregunté a Bugallo si por tan magna obra, el presidente de Caixanova, Julio Fernández Gayoso, se merecería una calle compostelana. Más rápido y ágil de reflejos me contestó: “Primero en Vigo y no una calle, sino una gran avenida”.
Y no le falta razón, tradicionalmente hemos asociado la imagen de Caixanova como la caja del sur de Galicia. Ahora, en pleno debate por la fusión de las cajas y la ‘galeguidade’ de las mismas yo me pregunto por el “compostelanismo” de las cajas. Caixa Galicia nació fruto de una fusión de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de La Coruña y Lugo y la de Ferrol en 1978 y que dos años más tarde se integra con la Caja de Ahorros de Santiago. Conscientes somos de cómo en la práctica, la ciudad herculina ha mantenido para sí la sede central, su sede del ITE-Escuela de Negocios y de la Fundación Caixa Galicia, dejando a Compostela como mera sucursal de los principales órganos de la caja de ahorros de Galicia.
Sin embargo, la llamada caja del sur que en su alma original no tenía esa impronta compostelana, por decisión estratégica de sus directivos con Fernández Gayoso a la cabeza, está desarrollando un proyecto empresarial, social y cultural de fortísimo impacto en nuestra ciudad.
Quien ahora les escribe obtuvo sus primeros créditos como emprendedor con Caixanova y asiste con regularidad a los magníficos foros organizados por la Fundación La Rosaleda presidida por el presidente Gerardo Fernández Albor que cuentan con el patrocinio de Caixanova. Como directivo del Beirasar Rosalía, me satisface conocer la esponsorización de Caixanova de las categorías inferiores del club; y como vicepresidente de la Asociación de Jóvenes Empresarios de Compostela (AJE) estoy muy satisfecho del apoyo y del convenio firmado entre los emprendedores de nuestra ciudad y Caixanova.
Así que me pregunto, ¿quién es la más compostelana de las cajas?












